Reproductores
Cárnicos
En
la cunicultura industrial de última generación,
ya se han dejado de utilizar razas puras para la producción,
siendo estas desplazadas por los híbridos. Estos
animales, son más productivos que las razas puras
o sus cruzas, en todas sus características.
Los
híbridos actuales son muy específicos, ya
se trabaja con líneas maternales y terminales. Es
decir, animales que manifiestan su potencial en características
como prolificidad, producción lechera, aptitud maternal,
etc. Y otros a los que sólo se les pide transferir
una gran ganancia media diaria de peso y una buena conversión.
La
obtención de estos animales es un proceso lento,
que se logra mediante el trabajo con 2 núcleos de
selección, de los cuales uno proveerá abuelos
y el otro abuelas. Por ser genéticamente diferentes,
pero mejorados en el mismo sentido (con los mismos objetivos),
el animal cruza de ambos abuelos, aprovecha toda esa presión
de selección, pero a su vez adquiere el comúnmente
conocido vigor híbrido, por el choque de dos grupos
diferentes.
Con respecto a la línea terminal, es sabido que animales
más grandes ganan peso más rápido,
por allí es que se encaró la mejora.
Partiendo
de este tipo de animales, se hará necesario establecer
un programa de reposición externa o de adquisición
de semen de línea maternal para mantener la calidad,
ya que utilizar machos terminales para la reposición,
sería negativo. El sistema de manejo de autoreposición
con machos pesados es obsoleto, dado que un macho con buenas
características (alta GMD y buena conversión),
jamás será un buen macho para generar futuras
madres, por lo que la calidad y productividad de un criadero
con este sistema, es menor. Asimismo, este tipo de trabajo
de líneas diferentes, hace que el productor olvide
el viejo problema de la consanguinidad, ya que estará
enviando a faena siempre animales cruza de líneas.
Aclaremos que toda esta mejora, es importante para altos
niveles de producción. Un criadero que por algún
motivo no tenga objetivos de producir más de 30 gazapos
/ hembra / año, definitivamente no necesitará
de este bagaje. De la misma manera, no se podrá superar
la barrera de los 50 gazapos / h /año, sin un sistema
como el explicado.
En nuestro caso, la genética está provista
por un centro de multiplicación español, llamado
Granges Can Rafel.
Los
animales llegados a Argentina, son siempre abuelos, ya que
vienen:
•
Madres de líneas maternales
• Madres de líneas paternales
• Machos de líneas maternales
• Machos de líneas paternales
Luego
de una serie de cruzamientos, se generan núcleos
que producen los animales que llegan los productores.