Producción
doble propósito (carne - piel)
Raza REX
La
raza Rex es una de las 45 reconocidas por la American Rabbit
Breeders Association (A.R.B.A.). Surgió en la década
del ´20 en la ciudad de Coulange, Francia, a través
de mutaciones observadas en conejos tradicionales. Como
la cría de estos animales era para carne, primeramente
no se les dio importancia y fueron faenados para su consumo.
Hasta que Amedee Gillet, el promotor de esta raza, vio la
posibilidad de comenzar a cruzar estos ejemplares y, con
el tiempo, establecer una nueva raza. Así fue como
surgió el Rex, que llega a nuestra época,
y después de cientos de cruzamientos, con no menos
de 13 variedades, entre las que podemos nombrar Negros,
Azules, Himalayos, Castores, Chinchillas, Rojos, Blancos,
Quebrados, etc.
La principal caracerística de la raza es su manto
de pelo extra corto (1,6 cm). Los conejos tradicionales,
tienen 2 tipos de pelo: el pelo propiamente dicho (guard
hairs) y el subpelo (undercoat). Es un error creer que el
Rex no tiene pelo o guard hairs. Los tiene, sólo
que la mutación hizo que su largo sea igual al del
subpelo o undercoat. Esta característica ya ha sido
fijada en la raza y el cruzamiento de dos animales de raza
Rex, cualquiera sea su variedad, producirá sin lugar
a dudas (a menos que aparezca otra extraña mutación)
otro animal de manto corto.
El tipo de animal es el del tipo cárnico (lo que
es uno de los objetivos de la crianza), de tamaño
medio y bien musculado. Según standard, los pesos
ideales para animales adultos son los siguientes:
Machos:
3700 g
Hembras: 4100 g
El conejo Rex en el criadero
Existen algunas diferencias básicas entre la cría
del conejo de carne tradicional (Híbridos, Neocelandeces,
Californianos, Leonados, etc.) y el conejo Rex.
Principalmente, debido a que por un requisito de mercado
de pieles grandes, el engorde se realiza hasta los 3000
gramos aproximadamente, peso que alcanzan alrededor de los
140 / 160 días de vida.
Como a partir de los 90 días de vida comienzan su
desarrollo sexual y en las jaulas de engorde grupal comienzan
las peleas, el último tramo de su engorde, deben
pasarlo en jaulas individuales.
Esta situación, encarece algo la instalación
de este tipo de criaderos, pero sin duda su retorno será
mucho más interesante.
En lo que refiere a crianza, la misma es similar a la de
un criadero de carne industrial / profesional, con una inseminación
a los 11 días post-parto, o sea un parto cada 42
días. Es muy importante para alcanzar altas productividades,
reemplazar la monta natural con la inseminación artificial
o la reproducción asistida.
Para lograr un confort animal ideal, y debido a las características
de piel de la raza, debemos colocar en todas las jaulas
del criadero, pisos plásticos para cuidar sus patas,
ya que tienen menos “acolchado” que las razas
tradicionales, y los alambres de las jaulas, pueden producir
heridas que dañarían seriamente la productividad.
El destete de los gazapos se realiza entre los 33 y los
35 días de vida, para permitirle a la madre pasar
una semana sola en su jaula antes del próximo parto.
El peso en este momento de su vida es algo menor al de las
razas de carne (se destetan con 600 gramos aproximadamente).
En este momento, pasan a las jaulas de engorde grupal, donde
vivirán hasta los 80/90 días de vida, momento
en el que pasarán a jaula individual como mencionáramos
anteriormente. En estas jaulas, permanecen hasta el momento
de la faena.
Los parámetros productivos generales, como pueden
ser porcentaje de palpaciones positivas, partos efectivos,
mortalidades, etc., son similares a las razas cárnicas,
pero en todos los casos su eficiencia es menor.
Tratamiento de las pieles
Las
pieles deben ser retiradas del matadero al momento de la
faena, y ser estiradas en forma de bolsa lo más rápido
posible. En caso de ser esto imposible, deben ser colocadas
en freezer hasta el momento de su curtido o llevadas de
inmediato a la curtiembre para su tratado en fresco.
De más está decir, que el trabajo de faena
deberá ser lo más cuidadoso posible, intentando
retirar todos los restos de grasa posibles y evitando por
completo roturas, raspaduras, cortes y todo accidente que
luego se reflejará en un precio menor al indicado.
Debe evitarse también, una vez retiradas las pieles
y mientras aún estén calientes, el contacto
entre una y otra, lo que podrá redundar en una caída
del pelo en las zonas de contacto.
Una vez estiradas, se las colocará a secado, el que
podrá durar entre 7 y 20 días dependiendo
de la época del año y de las condiciones climatológicas
de la zona. Es fundamental en este período, evitar
el ataque de insectos o microorganismos, por lo que las
pieles deben ser colocadas en un lugar adecuado y ser sometidas
a pulverizaciones periódicas.
La forma de venta de las pieles se puede realizar con la
piel seca, o, si se quiere, curtidas. Para esto deben ser
llevadas cuidadosamente a la curtiembre, la que limpiará
y acondicionará el cuero para su posterior venta.
Hoy en día, se trabaja básicamente con tres
variedades de conejo Rex: albinos, castores y chinchillas,
siendo las pieles de estos últimos las de mayor valor.